Elsie Solera Morales

INTRODUCCIÓN

Durante las últimas décadas, la mayoría de familias costarricenses han vivido con niveles altos de endeudamiento. Según los datos de la Oficina del Consumidor Financiero (2021), los costarricenses destinan un alto porcentaje de sus ingresos al pago de deudas las cuales representan el 62.5% o más de sus ingresos y en otros casos, superan hasta 150% del ingreso percibido. Asimismo, el mundo capitalista obliga a los individuos a tomar decisiones financieras poco asertivas y que podrían afectar el futuro de las personas.

¿Se ha puesto usted a pensar en lo diferente que sería la vida de los costarricenses si hubieran sido educados financieramente desde la niñez?
De niños no nos educan para administrar recursos, por tanto, de jóvenes y adultos los gastos son desmesurados, sin darle la importancia necesaria al ahorro, o bien, a la inversión.

Todo lo anterior es causa de una ausente educación financiera; la importancia de la atención y formación desde la primera infancia sobre este tema, es formar a los estudiantes con el objetivo de generar conciencia sobre la importancia del dinero, ya que es de fácil volatilidad, de tal forma que quizás hoy esté, y mañana no. Ninguna persona nace aprendida, pero los hábitos que forjamos desde niños son una guía sólida hacia el futuro.

Así como a los niños se forjan en valores como el respeto a lo ajeno, se recomienda inculcarles los buenos hábitos financieros, enseñarles cómo administrar el dinero y los recursos que se les da mes a mes, aprender a destinar un porcentaje para gastos, ahorro, inversión y disfrute. El ahorro es un hábito indispensable, si desde la niñez se enseña a gastar todo en golosinas, en la vida adulta las personas lo asociarán con gastarlo todo y hasta más de lo que percibe; si se ahorra desde la infancia ahorrará durante la vida adulta, y aprenderá que toda acción tiene una consecuencia.

La importancia de controlar los gastos, implica que conozcan cuánto, cómo, en qué y por qué gastar o ahorrar.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha recomendado enseñar educación financiera como parte del currículum, tomando en cuenta el tiempo que genera hábitos responsables y duraderos de las personas. Esta recomendación fue reforzada por la crisis del 2008, por causa de la falta de conocimiento o criterio de los consumidores financieros a la hora de evaluar riesgos. (Asobancaria, 2022, párr 4, saber más ser más)

Por consiguiente, elaborar un currículo de educación financiera que inspire a los estudiantes sobre saberes, aptitudes y habilidades necesarias para convertirse en personas de cambio y transformación social que incluye cómo:  no gastar más de lo que se gana, hacer un presupuesto familiar, poder implementar la cultura del ahorro y poder mejorar los hábitos de consumo y endeudamientos de forma responsable, el uso adecuado de las tarjetas de crédito, entre otros más.

Por otro lado, el tema de los impuestos es un aspecto que deben tener muy presente las personas a la hora de planear y administrar sus finanzas tanto personales como familiares. Estos pagos obligatorios constituyen la mayoría de los ingresos del Estado y con ese dinero se realiza inversión social, como creación de escuelas, hospitales, obras de infraestructura represas, puentes, carreteras y se cubren los gastos administrativos. Es por esta razón imperante que la persona debe reconocer esta obligación social y la importancia de pagarlos a tiempo.

El Ministerio de Educación Pública desde 1980 cuenta con la Ley N°6437, que establece la obligatoriedad de la enseñanza del cooperativismo en todos los centros educativos del país, este es un espacio para que los estudiantes adquieran competencias relacionadas con el emprendimiento, en un ambiente propicio, que ponga en práctica los valores y principios del mismo. La cooperativa gestiona un negocio, con la intención de brindar servicios y dar beneficios a los asociados, como la distribución de los excedentes.

Esta Ley establece en sus artículos N°1 y N°7 lo siguiente:

Artículo 1. Enseñanza obligatoria del cooperativismo en todos los centros educativos del país, sean públicos o privados. Este artículo es contundente, por cuanto obliga a todos los centros educativos del país a fomentar los valores y principios del cooperativismo.

Artículo 7. Cuando en un centro educativo exista el interés de los educandos y las condiciones adecuadas, se constituirá una asociación cooperativa escolar, cuyos asociados serán los estudiantes y sus propósitos se establecerán en los respectivos estatutos. (Asamblea Legislativa de la República de Costa Rica, 1980).

Según datos del Ministerios de Educación (Masís, 2022) actualmente existen 302 cooperativas en el sistema educativo del país, lo que representa un 0.04% de la cantidad de escuelas y colegios del territorio nacional, por lo tanto, se concluye que el alcance de dicha Ley no es satisfactorio, y se deben

realizar mayores esfuerzos a nivel país para impulsar la creación de cooperativas educativas fomentando en la comunidad estudiantil habilidades y destrezas en el manejo de dineros, bienes y servicios, que además, contribuyen al fortalecimientos de la educación financiera.

Es importante mencionar que el Ministerio de Educación Pública (MEP), tiene alianzas con la empresa privada y pública, entre ellos el BAC y Banco Popular, para la creación de la habitualidad del buen uso de servicios financieros, pero al igual que la Ley anterior, no está llegando a todas las instituciones educativas como se necesita en la actualidad.

En consecuencia, el Ministerio de Educación Pública, puede establecer metas y estándares en sus políticas educativas con respecto a la formación financiera adecuada, pero el alcance de las mismas dista de la realidad, por lo que tales políticas educativas no están brindando soluciones a problemas ni cubriendo las necesidades que tiene la sociedad en temas financieros. Asimismo, si bien se tienen buenos deseos de ofrecer igualdad de oportunidades y calidad en la formación de los futuros ciudadanos de Costa Rica, con el sistema y la organización actual esto es difícilmente posible.

Costa Rica por su condición de alto nivel educativo debe implementar dentro de los programas de estudio, diversas estrategias que mitiguen los malos hábitos financieros a los que está acostumbrada nuestra sociedad. La educación financiera entrega herramientas a las personas para tomar decisiones efectivas que permitan mejorar su bienestar económico. De este modo las personas que no conocen ni entiende el funcionamiento de los productos y servicios financieros, son propensas a incurrir en gastos excesivos e innecesarios, por el contrario, las personas informadas logran alcanzar niveles óptimos en esta área. 

CONCLUSIONES

La educación financiera no es una solución mágica, pero sí es una herramienta preventiva importante para cualquier persona, todo dinero recibido podrá ser bien invertido y se puede duplicar. El beneficio que genera al país la reducción del endeudamiento en momentos de crisis, es un colchón para estabilizarse mientras logra retomar de nuevo con ingresos. Además, podemos agregar a esto que un nivel de endeudamiento alto genera no solo problemas económicos, sino también de salud con la generación de estrés, ansiedad, depresión, u otros.

En conclusión, una buena salud financiera logra un bienestar en la economía personal, familiar o empresarial, que impactaría de forma positiva la economía del país y el desarrollo del mismo.

REFERENCIAS

Asamblea Legislativa de la República de Costa Rica. (1980). SINALEVI. Obtenido de http://www.pgrweb.go.cr/

Asobancaria. (2022). Saber más, ser más. Obtenido de https://www.sabermassermas.com/que-sentido-tiene-la-educacion-financiera-para-los-ninos/

AUTOR

Contadora Pública y Privada, con 30 años de experiencia en el área contable y financiera, Master en Asesoría Fiscal, actualmente concluyendo Licenciatura en docencia.

MAF Elsie Solera Morales, elsiesolera@yahoo.es