En la actualidad muchas personas siguen con la creencia que el resultado final del entrenamiento de fuerza es el crecimiento de los músculos o el desplazamiento de cargas cada vez mayores, la evidencia actual ha encontrado que el entrenamiento de fuerza es más que eso y con certeza en múltiples investigaciones se detalla que los beneficios de entrenar este componente físico son abrumadores.

En los siguientes párrafos examinaremos de forma general algunos de estos hallazgos científicos.

La fuerza tiene la capacidad de mejorar la movilidad y equilibrio y por ende reduce el riesgo de caídas, especialmente importante en población adulta mayor. Además, como si fuera poco, promueve la calcificación ósea, reduciendo en caso de caídas las fracturas asociadas a estas.

Enfermedades metabólicas, comunes presentes en la sociedad actual como lo es la diabetes, presión arterial, dislipidemia entre otras, se ha visto una disminución en su presencia al contar con una vida físicamente activa con implementación de entrenamiento de fuerza, encontrando como mayor beneficio un aumento en la biogénesis mitocondrial, esto quiere decir, que las mitocondrias se vuelven más eficientes para oxidar energía proveniente de los alimentos.

Las funciones cognitivas asociadas a la capacidad para percibir y procesar información se ven altamente favorecida por el entrenamiento de fuerza. Esto se debe principalmente por un aumento del flujo de sangre hacia el cerebro, además de los beneficios asociados a las hormonas y neurotransmisores. Estos últimos también favoreciendo la prevención o tratamiento de enfermedades relacionadas a problemas de índole mental como la depresión. Además, la evidencia científica ha encontrado que quienes realizan entrenamiento de fuerza ven beneficiada su capacidad de retención de información y procesos mentales más agiles.

En resumen, los niños, jóvenes, adultos y adultos mayores se beneficiaran del entrenamiento de fuerza con cargas bajas o más alta, sin importar si hay hipertrofia o no, sin necesidad de mover grandes pesos y buscar una estética de revista. El simple movimiento con una resistencia baja o media promoverá las adaptaciones antes mencionadas, disminuyendo factores de riesgo asociados a las enfermedades antes mencionadas.

 

Fuentes:

Abou Sawan, S., Nunes, E. A., Lim, C., McKendry, J., & Phillips, S. M. (2023). The Health Benefits of Resistance Exercise: Beyond Hypertrophy and Big Weights. Exercise, Sport, and Movement1(1), e00001.

McCarthy, O., Moser, O., Eckstein, M. L., Deere, R., Bain, S. C., Pitt, J., & Bracken, R. M. (2019). Resistance isn’t futile: the physiological basis of the health effects of resistance exercise in individuals with type 1 diabetes. Frontiers in Endocrinology10, 507.

O’Connor, P. J., Herring, M. P., & Caravalho, A. (2010). Mental health benefits of strength training in adults. American Journal of Lifestyle Medicine4(5), 377-396.

 

Por: José Mudarra Segura

Ciencias del Movimiento Humano. Universidad de Costa Rica en.

Máster en Gestión Deportiva. Universidad Iberoamericana, Puerto Rico.

Máster en Alto en Rendimiento. Universidad de Murcia, España.