Cuando un recién nacido
aprieta por primera vez con su puño el dedo de su padre, lo tiene atrapado para
toda la vida, reza una frase muy cierta. Este domingo estaremos celebrando el
Día del Padre, tanto para los que están con nosotros físicamente como para
quienes ya partieron; pero permanecen en nuestra mente y corazón por siempre.
El Colegio de Contadores Privados de Costa Rica se enorgullece en felicitar a todos los padres, amigos contadores, que a través de esta noble profesión se han forjado un futuro esperanzador y mejor para sí mismos y por supuesto para sus familias.
Hoy, rendimos homenaje a todos aquellos hombres que día a día llevan el sustento a sus hogares con esfuerzo y tenacidad, sacrificando muchísimas veces hasta el poder compartir con sus hijos, con tal de que no falte lo necesario.
La propia sociedad nos quita el privilegio de compartir con nuestros pequeños recién nacidos, a quienes es normal verlos dormidos al salir en la mañana para el trabajo y volverlos a encontrar en ese estado cuando por la noche volvemos a casa, ya cansados después de una ardua jornada laboral.
Un papá es un hijo que parece duro y espinoso por fuera; pero es puro, dulce y tierno en su interior, un ser que quiere lo mejor para sus retoños y a quienes defenderá como león herido en todo momento de la vida.
Bien lo decía un pensador famoso: “El problema con la familia es que los hijos abandonan un día la infancia; pero los padres nunca dejan la paternidad”.
¡Feliz Día del Padre!